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¿Por qué se independizó Apaseo el Alto?

“De la independencia de los individuos depende la grandeza de los pueblos” José Martí.

Apaseo el Alto, Guanajuato.-  Se cumplieron 72 años  de haberse creado el municipio de Apaseo el Alto, pero ¿de quién se independizó?  De acuerdo al historiador Francisco Souza Vega, Apaseo el Alto era una delegación de Apaseo el Grande,  y actualmente es el municipio más joven de todo el Estado de  Guanajuato. Todo comenzó como un sueño en 1933, por tratar de mejorar la infraestructura y las condiciones de vida de los apaseoaltenses. La investigación documental que el historiador Francisco Souza Vega ha reunido en estos años, narra el proceso socio-histórico que los habitantes que  preocupados por su localidad, comenzaron el proceso de separación,  a continuación te presentamos parte de su recopilación  que ha documentado a lo largo de éstos años.

Señala  que el 18 de diciembre de 1947 , el Congreso del Estado autorizó la creación del Municipio de Apaseo el Alto, Guanajuato. “Antigua delegación del actual municipio de Apaseo el Grande,  es un caso único en la entidad, pues fue el resultado de una lucha incesante que duró catorce años, una insurrección que tuvo como justificación las profundas diferencias políticas, el quebranto de los derechos elementales de la antigua delegación municipal, la falta de apoyo y poca sensibilidad política y humana de las autoridades de aquel tiempo, en la primera mitad del siglo XX”.

El Apaseo el Alto de 1939

A seis años de inicio del sueño emancipador, en 1939 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, describía a Apaseo el Alto “…como un pueblo de 2 mil 431 habitantes, comunicado con la cabecera municipal por un viejo camino de terracería, intransitable en tiempo de lluvias, pero en tiempo de “secas” había un servicio regular de transporte en autobús, con un cobro de 20 centavos por viaje sencillo; pero en tiempo de lluvias era necesario conseguir caballo, cuyo costo de alquiler con guía oscilaba entre los dos y  dos pesos con 50 centavos, más la alimentación de las bestias si se utilizaba por más de un día”, dice el estudio de Souza Vega.

El origen del conflicto entre el Grande y el Alto

Señala Francisco Souza Vega que el origen del conflicto “ya había hecho su aparición desde finales de la Revolución Mexicana, en virtud de que en Apaseo el Alto no existía una autoridad electa por la población, sino un jefe político auxiliar que era designado por  la autoridad residente en la cabecera de Apaseo. Ese primer nombramiento recayó en la persona de Fabián Márquez. En la década de los treinta, una vez extinta la guerra Cristera, cuando vecinos interesados en el progreso de la población, que entonces era una delegación de Apaseo (hoy el Grande),   fueron  J. Ascensión Mendoza Tovar, J. Reyes Medina, Vicente Mendoza Esteves, Carlos Arteaga Saavedra, Juan C. Tinajero, J. Carmen Aguilar, Alberto Ruelas, Joaquín López Toledo, entre otros,  quienes se  constituyeron en una junta para realizar mejoras”.

Las negativas del Grande para mejoras del pueblo

“En esa época prevalecía en el pueblo la carencia de trabajo, salud, seguridad, obras de beneficio social y la falta de vías de comunicación con las poblaciones de la región, sólo existía un antiguo Camino Real, intransitable en tiempo de lluvias, como único acceso.

En el periodo de 1934 y 1935, cuando el embellecimiento de la plaza era clamor general, el gobierno estatal donó arbotantes para iluminación de la Plaza Cuauhtémoc y los apaseoaltenses solicitaron al Ayuntamiento Apaseo una partida de $ 192.40 pesos para la colocación de los mismos, la respuesta fue que no había dinero en caja y que las mejoras materiales de la cabecera y comunidades “se efectúan a medida que lo van permitiendo las circunstancias”.

Los conspiradores de  1933

“Ante las reiteradas negativas para esta y otras gestiones, el trato despótico y arbitrario de las autoridades, se ventiló entre los habitantes de Apaseo el Alto la posibilidad de gestionar ante las autoridades estatales la creación del municipio de Apaseo el Alto.

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Arribó el año de 1933 y con éste, la idea del sueño libertador y fue así como se integró por primera vez un comité pro-emancipador, encabezado por Vicente Mendoza Esteves y secundado por Joaquín López Toledo, esta organización realizó una serie de festividades para la recaudación de fondos para sostener obras materiales y allegarse recursos para hacer todos los trámites”.

El proyecto emancipador

“Por recomendación del abogado y poeta guanajuatense Agustín Lanuza, amigo de varias familias de este pueblo, se elaboró un proyecto para la circunscripción municipal solicitada, un censo de población de los habitantes del proyecto y la redacción de un memorándum dirigido al Gobernador del Estado y Congreso Local con la firma y nombre de la mayor cantidad de habitantes. En respuesta, se les solicitó un mapa con las comunidades sugeridas para la integración del nuevo municipio.

Para el 23 de diciembre de 1934 se había cumplido con todos los requisitos, incluida la relación de comunidades que serían límites de ambos municipios, en lo que luego serían la zona de demarcación. Entre los habitantes había la firme convicción de la independencia territorial y con la bandera idea generada del espíritu libertador del Señor Carlos Arteaga Saavedra, que rezaba: “Los pueblos, como las personas cuando llegan a su mayoría de edad, tienen derecho a emanciparse”, no estaban dispuestos a renunciar a sus aspiraciones”.

El saboteo de Apaseo el Grande

“Una de las acciones más importantes que emprendieron los apaseoaltenses fue demostrar que tenían la capacidad económica necesaria para sostenerse como municipio libre, lograron que se instalara en la entonces delegación una oficina auxiliar recaudadora y como la gestión fue exitosa, vinieron maniobras desde la cabecera municipal para sabotearla, la idea era conseguir un ingreso de $3,000 -tres mil pesos- en el presupuesto municipal para mejoras materiales, pero cesaron a los empleados y nombraron a otros que solo sabotearon las gestiones, razón por la que se cerró la oficina y con ello un traspié en el intento”.

Los amigos de Apaseo el Alto

“Las relaciones entre la delegación y la cabecera empeoraron, hasta que por esos años fue electo diputado local por Celaya Daniel Ángel Ortega, viejo amigo de Vicente Mendoza Estévez y por conducto de éste último, se hizo llegar al gobernador la petición formal para la creación del nuevo municipio.

Existía la inquietud en el gobierno estatal en el sentido de que, si al dividir el antiguo municipio de Apaseo, éste sería autosuficiente sin las aportaciones de Apaseo el Alto y si éste último tendría la capacidad de recaudación para sostenerse y consolidarse, incluso se le ofreció al comité pro-emancipación incluir en el presupuesto de Apaseo varios miles de pesos en obras materiales, mientras se elaboraba un estudio económico de la región”.

El Gobierno del Estado incluyó a Apaseo el Alto y a nueve localidades más  que recibieron una red de agua potable sufragada por el Estado y la Federación; en 1935 se constituyó la Junta de Aguas Potables encabezada por Vicente Mendoza Esteves; se construyó un depósito en la esquina de las calles de Rayón y Madero, se instalaron nueve hidrantes públicos en el centro de la población, se empedró la Plaza Cuauhtémoc y calle Real con recursos de los Apaseoaltenses lo que aumentó el recelo e  animadversión de las autoridades de la cabecera municipal”.

La creación de la carretera Panamericana

“Para la década de los 40 y en plena guerra mundial, el gobierno federal anunció el proyecto de una carretera que interconectaría por vía terrestre a los países del continente, el más interesado era EUA por la posibilidad de abastecerse rápidamente desde el hemisferio sur, para México era el crecimiento continuo del turismo y sus divisas; pera Apaseo el Alto significaba la posibilidad de salir de la marginación y entrar en la ruta del progreso”.

De nueva cuenta fue un comité presidido por Vicente Mendoza Esteves y Joaquín López Toledo quienes -ignorando a las autoridades de la cabecera- iniciaron gestiones ante diversas instancias, trámites que fructificaron y la carretera continental pasó a un kilómetro de Apaseo el Alto, mientras en la cabecera municipal veían incrédulos el crecimiento sostenido de esta delegación.

Para entonces se había solicitado al gobierno estatal la construcción de un entronque -la actual avenida 5 de Mayo- para que conectara al pueblo con la Panamericana, pero el constante cambio de autoridades estatales había entorpecido la gestión.

El recelo por Apaseo el Alto

“Tras años de intentos, fue hasta el periodo de gobierno de Jesús Castorena cuando Apaseo el Alto recibió evidentes muestras de apoyo a sus gestiones de obras materiales y voluntad política para resolver el movimiento separatista que se había prolongado.

Durante el periodo de elecciones para presidente municipal y Ayuntamiento de Apaseo (hoy el Grande), surgió un candidato de Apaseo el Alto, Carlos Arteaga Saavedra, el  único era el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y sus grupos internos: “rojos” y “verdes”, y desde la cabecera municipal se maniobró para que no fuera el candidato y virtual presidente municipal, ya que no había entonces oposición real, los apaseenses no toleraban que uno de Apaseo el Alto los gobernara”.

Que se emancipen, antes de que gobierne un Apaseoaltense

La versión extraoficial de esto, fue que las autoridades de Apaseo preferían ceder la mitad de su territorio antes que permitir que los gobernara un apaseoaltense, situación que trascendió hasta el Congreso del Estado, paliativo que necesitaban para resolver el conflicto y con fecha del 18 de diciembre de 1947 se publicó el Decreto No. 18 que creó el nuevo municipio de Apaseo el Alto, no sin antes darse una férrea discusión por la definición de los límites.

“Fue así como el movimiento iniciado en 1933 tuvo un final feliz para los habitantes de Apaseo el Alto y su demarcación, una lucha en la que la solidaridad de los habitantes fue de vital importancia para conseguir lo que ningún otro territorio estatal ha podido lograr. En ésta lucha se distinguieron algunos hombres que por su tenacidad, arrojo, convicciones e influencia social, hombres que sacrificaron la tranquilidad de sus hogares en aras del beneficio social, que se desprendieron de sus bienes materiales para materializar el sueño de la libertad de su pueblo”.

“Mención especial merecen los señores Vicente Mendoza Esteves, Joaquín López Toledo, Carlos Arteaga Saavedra y Juan Tinajero Cervantes, a quienes el pueblo de Apaseo el Alto les debe tributar la eterna gratitud por la herencia imperecedera que le legaron. No hay que olvidar que la libertad es el valor cívico más valioso con el que contamos los seres humanos”.

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