Opinión

Doble o nada

CIEGOS, SORDOS Y POCO MUDOS.    Por. José Luis Ramírez

Hace unas semanas, decía que si hubiese un peor lugar en las encuestas de percepción de confianza, de seguridad, y de confianza, la ciudadana Paniagua lo ocuparía. ¿Y qué creen? Ya ocurrió.

La encuesta de Masive Caller pasó de encuestar 100 municipios a 102 de las ciudades mas importantes del país, en tres aspectos: percepción de inseguridad, aprobación, y confianza. Y la ciudadana ocupo el su lugar 101, con menor aprobación ciudadana. ¡Se cumplió! Guinness World Records lo envidiaría.

Recordaré algunos datos. En julio, obtuvo el lugar 87; en agosto el lugar 90; en septiembre, el lugar 98; en octubre, el lugar 100; en noviembre, el lugar 99; y en diciembre, el lugar 96; en enero de este año, el lugar 100; y ahora el 101.

El lunes de esta semana, el Congreso el Estado, en la primera sesión ordinaria de trabajo, recibió la propuesta de dictamen de no “atendibilidad” a la solicitud de Revocación de Mandato que impulsó Alianza ciudadana. Desde luego, el tema era de primera importancia, Celaya se ha convertido en la antesala del infierno y urgía un debate serio, profundo y fundamentado.

Sin embargo, a la usanza de los gobiernos caciquiles, en la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, que debería haber estudiado el caso, simplemente se puso a votación la propuesta de dictamen,  partiendo del hecho que los diputados del Pan son mayoría, y simplemente, ganaron. Lo mismo ocurriera en el Pleno, pero las intervenciones de los diputados de oposición, pusieron en entredicho esa propuesta, Magdalena Rosales y Venessa Sánchez Cordero,  hicieron un esfuerzo por convencer a los diputados del PRI, del Pan, de Movimiento ciudadano, de que estarían cometiendo un grave error al evitar que se atendiera la petición ciudadana.

En la votación, el PAN y sus incondicionales, sumaron mayoría de votos, y la solicitud de Revocación de Mandato fue archivada. Esconder la cabeza como el Avestruz, fue la respuesta del Congreso, como si con ello se acabará el crimen, la violencia y la delincuencia.

Como usted ya debe saber, de acuerdo con la  información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Celaya se encuentra dentro de los 50 municipios que  concentran la mitad de los delitos de alto impacto: homicidio, secuestro, robo y extorsión.

Celaya se encuentra entre las 50 ciudades más violentas del mundo, ocupando el lugar 32 derivado de los homicidios dolosos, secuestros, violaciones, lesiones dolosas, robos con violencia y extorsión, según el ranking elaborado por Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C.

Como se señaló en el documento de la petición de Revocación de Mandato, los hechos que se mencionan eran notorios y públicos. Es decir, bastaba con tener dos centímetros de frente para dimensionar el grave desliz que estaban cometiendo. Celaya es un germinadero de violencia, que ha traído como consecuencia que se pierdan empleos, se cierren comercios, y empresas. Ha caído la competitividad de la ciudad, y sobre todo se pierdan vidas humanas. Hoy es viernes, en menos de 12 horas, hubo dos actos criminales en donde un niño perdió la vida. Tenemos dos edificaciones para tareas de seguridad que costaron mas de 15 millones de pesos, y están cerradas. Algo está podrido en Celaya, y urge retirarlo.

La decisión de atajar la Revocación de mandato de la ciudadana Paniagua, puso por delante el interés partidista del Pan, y le abrió aún mas las puertas al crimen, y al dolor que enluta a decenas de familias, y al miedo de cientos de miles de personas que vivimos en Celaya. Esa imperdonable decisión fue aprobada por 26 votos a favor del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, PANAL, y 8 en contra, de parte de MORENA, PRD Y PVEM.

Este acto de descalificar la iniciativa ciudadana para modificar o alterar la forma de gobierno dentro de los cauces institucionales, desde luego que partidiza y denigra a la máxima representación ciudadana, que es el Congreso del Estado. Debo decirle, que a pesar de habérseles entregado la petición de 8248 ciudadanos celayenses, determinaron que no eran procedentes, y solo respondieron a una, la de la solicitante. Su argumento, fue simplemente borrar de un plumazo a los peticionarios, y fingir que no existían.

Por nuestras calles circulan esos diputados del Pan, que les encanta regalar cobijitas, pero que no mueven un dedo para frenar esta huella de sangre que cada vez es mas grande. De cierto, su popularidad se cae en pedazos como la de la ciudadana alcaldesa, y la sociedad celayense dudo mucho que vuelva a votar por ellos. Las cobijitas no son antibalas, ni las dadivas que ofrecen devuelven la vida.

La negación que hizo el Congreso de proteger los derechos constitucionales de los celayenses, debe ser revisada, el procedimiento tiene que ser repuesto, las pruebas están y los muertos siguen. Alianza ciudadana, el grupo civil que emprendió la defensa del derecho a vivir en paz y sin violencia, ha declarado que seguirá emprendiendo nuevas rutas para que Celaya tenga un verdadero gobierno. Se cerró una puerta a la legalidad y al derecho, pero se abren otras.

Revolcadero.

Paro de Acción Nacional de Mujeres a la vista. ¿Vestirán de azul y rosa?

 

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