Opinión

En Celaya sigue lloviendo

Pintura de Jesús Mariano Leuus , Sin título (1964)

Por: Señorita Tristeza         Desde hace unos meses, los celayenses han vivido en medio de la violencia que se a acrecentado en la ciudad. Robos, desapariciones y ejecuciones están a la orden del día. En las redes sociales, en la prensa y en las noticias de televisión se da cuenta de la situación de todo el Bajío como un problema que está afectando cada vez más a la sociedad civil. Debido a esto, la percepción de seguridad de las personas es cada vez más baja, si no es que nula, y esta percepción hace que la salud mental de la sociedad sea cada vez más encaminada a problemas psicológicos graves.

Hace unos días escuché a una chica decir que no ha podido dormir bien porque a su novio lo habían amenazado porque lo confundieron con otra persona. “Tengo pánico salir a la calle”, “me da miedo pensar si regresaré hoy a casa”, “me preocupa que mis hijos salgan tan tarde de sus clases” son expresiones que se escuchan a diario. Las sensaciones de preocupación, angustia y miedo son reacciones que se activan ante una amenaza. Los expertos en salud mental informan que la ansiedad se debe, entre otras cosas, a factores ambientales y la violencia no es un caso aislado.

 Cada vez es más frecuente escuchar a las personas con inconvenientes físicos y mentales ocasionados por esa percepción de inseguridad y temor a que “algo malo suceda”. Un chico mencionó que no había podido ir a trabajar debido a que se escuchaban fuertes detonaciones. Es cierto también que la situación que se está viviendo en Celaya promueve que se vean afectadas distintas áreas personales y sociales del individuo. Todos hemos escuchado decir a las personas que regresan temprano a su casa o que evitan salir a altas horas de la noche para no exponerse.

Los momentos de esparcimiento, el trabajo y el bienestar físico de los celayenses se está viendo afectado y este efecto subyacente se le está poniendo poca atención. La violencia en las calles es cada vez más frecuente y la atención a la salud mental es a veces inalcanzable. Esta ansiedad social, que va en aumento, sugiere que como sociedad civil tomemos medidas drásticas en nuestros hogares o con nuestras familias, incluso en el trabajo. Es impredecible saber si las cosas van a mejorar o empeorar. Tampoco sabemos si a las autoridades les interese el bienestar de la sociedad que alguna vez le prometió seguridad y buen servicio. Por tanto en Celaya sigue lloviendo…

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